Home Apple iMac Pro, la red se llena de almas en busca de una configuración mejor.

iMac Pro, la red se llena de almas en busca de una configuración mejor.

por David Martin Saiz

Apple «sobreprecia» sus productos. Puedo decirlo de muchas maneras pero creo que no tan directas como comenzar con esto a modo de jarabe para que a nadie que no sea afín a la marca se le atragante todo lo que voy a expresar.

De sobra es conocido que todo producto al que Cupertino apellida «Pro» no solo es caro, sino la máxima expresión en cada segmento en el que aterriza (y habitualmente termina siendo el mejor).

De entre la familia de soluciones entre toda clase de gamas de ordenadores, solo faltaba un Pro en el iMac, y vaya si ha llegado… levantando ampollas y haciendo llaga, como de costumbre.

5.499€ son los culpables que nos separan de la configuración de entrada del iMac Pro que ya se antoja interesante. Intel Xeon 3,2Ghz de 8 núcleos y 16 hilos, 32GB DDR4 2666, GPU AMD Radeon Vega Pro 56 con 8GB de memoria HBM2 y 1TB de almacenamiento SSD. Todo ello conjugado en un cuerpo de aluminio meticulosamente diseñado y que contiene un panel de 27″ con resolución 5K fabricado por LG.

Sin duda una máquina de rendir en un cuerpo nunca visto para una workstation, y quedaros con esta palabra porque va a definir lo que estamos manejando… no es un ordenador cualquiera.

Las barras de bar se llenan de «gamers» de inicio con experiencias religiosas que comienzan a poner gráficas en SLI (o Crossfire) como si no hubiera un mañana, jugando al juego del cántaro y la lechera soñando productos que podrían comprar con el dinero que les sobraría.

Una moto, unas vacaciones, o la satisfacción de ser más listo que los ingenieros de Apple, he visto de todo, pero totalmente inválido por no entender el concepto.

Cupertino pone en el mercado un mosntruo AIO (All In One) que reúne reducción de espacio, potencia y belleza a partes iguales en lo que sería lo que se le escapa a todo aquel que intenta quedar por encima con su configuración PC.

El monitor, ese gran olvidado

En ninguno de los presupuestos que he podido ver he apreciado que se incluya el monitor y dispositivos de entrada de gama alta como sí incluye el iMac Pro. De acuerdo que la pantalla no es la mejor, y que dista mucho de ser la adecuada para edición profesional de fotografía y vídeo si queremos una fidelidad perfecta de color. Quizá una versión con panel Eizo o Nec calibrable sería lo perfecto. Pero dentro de no ser la mejor, es una pantalla gama alta que suma un precio que se escapa a todo el mundo.

El trabajo es dinero en todos los aspectos

Después de que esos apreciados locos muestran sus engendros nacidos de la ira conceptual contra la marca de la manzana, nos queda el trabajo de hacerles comprender que hay que pagar diseño, materiales y la ingeniería suficiente para crear un workstation bello, bien acabado y que sea capaz de alcanzar ese rendimiento en un cuerpo tan contenido.

No espero resultados, es más, nadie idealiza una máquina de estas dimensiones como algo estético que poner en su escritorio de trabajo pero sin duda son aspectos a tener en cuenta a la hora de valorar el producto.

Imaginad ahora si les da por configurar la combinación más cara, donde el iMac Pro alcanza casi los 15.000€… haters gonna hate.

Seguramente nunca lo verán, probablemente jamás lo podrán probar, pero nuestros amigos siempre vivirán con la alegría de pensar que un día montaron una workstation el doble de potente por la mitad… menos mal que es gratis soñar.

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